EE.UU. presiona a Venezuela para expulsar a asesores de China, Rusia, Irán y Cuba
Marco Rubio presionó al gobierno interino de Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro y forma parte de la estrategia de Washington para desmantelar los apoyos internacionales del chavismo

La administración de Donald Trump intensificó su presión sobre el gobierno interino de Venezuela para que expulse del país a los asesores oficiales y al personal de inteligencia y militar de China, Rusia, Cuba e Irán, en lo que aparece como una de las principales condiciones políticas y estratégicas planteadas por Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro.
Según informó The New York Times, la exigencia fue transmitida directamente por el secretario de Estado, Marco Rubio, a la nueva líder venezolana, Delcy Rodríguez, en una reunión clasificada con legisladores estadounidenses y en contactos posteriores con la dirigencia interina.
Según funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato, Rubio dejó en claro que Washington espera la salida de espías y efectivos militares de esos cuatro países, aunque permitiría la permanencia de parte del personal diplomático. El planteo forma parte de una hoja de ruta más amplia que busca desarticular la red de apoyos internacionales que sostuvo al chavismo durante más de dos décadas y redefinir el alineamiento geopolítico de Caracas.
Además de la expulsión de asesores extranjeros, el secretario de Estado planteó la reapertura del comercio petrolero entre Venezuela y Estados Unidos, una demanda que Trump ya había expresado públicamente. Para ello, Caracas debería flexibilizar o incluso revertir la nacionalización de la industria petrolera, atraer nuevamente a empresas estadounidenses y evaluar algún mecanismo de restitución por expropiaciones pasadas.
Los vínculos con Rusia
La relación entre Caracas y Moscú se remonta a comienzos de los años 2000 y se consolidó durante el gobierno de Hugo Chávez. Venezuela se convirtió entonces en el principal comprador de armamento ruso en América Latina, con adquisiciones que, entre 2005 y 2013, alcanzaron los 11.000 millones de dólares, según BBC Mundo.
El vínculo se profundizó tras la llegada de Nicolás Maduro al poder y durante los primeros signos de colapso económico: en 2014, la petrolera rusa Rosneft otorgó préstamos a Pdvsa por unos 6500 millones de dólares y sumó otros 1500 millones en 2016.
Rusia fue uno de los pocos países que reconoció el triunfo de Maduro en las controvertidas elecciones de 2024.



