Denuncian a candidato a presidente del Colegio de Médicos y a su exmujer por supuesta defraudación millonaria
La expareja del profesional sostiene que el médico y su primera esposa habrían desplegado maniobras para despojarla de los bienes que adquirieron por más de 10 años de convivencia, en los que ella sostiene haber afrontado la mayor parte de los gastos.

Stella Marys Taboada Lissi interpuso una denuncia contra su exesposo, Carlos Eduardo Fuenzalida, quien se presenta como candidato a presidente del Colegio de Médicos, por los presuntos delitos de defraudación por desbaratamiento de Derechos Acordados, además de daños y perjuicios.
La denunciante cuenta con el patrocinio de los abogados Guillermo Ruiz Alvelda y Vanina Salazar, y también apunta a la exesposa del médico, Cristina Gambone.
Taboada Lissi relató que fue pareja de Fuenzalida durante 12 años y tanto al médico como a Gambone les achaca supuestos actos fraudulentos sobre tres propiedades: una en el centro, otra en avenida Belgrano y una tercera en El Zanjón.
Concretamente se sostuvo en la denuncia que el médico habría donado a su Gambone los bienes que había adquirido con Taboada Lissi durante la convivencia, para evitar la liquidación por la ruptura de la pareja.
La denunciante recordó que inició una demanda por “simulación e ilicitud de acto jurídico y fraude (acción pauliana), y daños y perjuicios” en el Juzgado en lo Civil y Comercial de Decimotercera Nominación, donde sostuvo “haber acreditado tener un crédito de restitución patrimonial frente al Sr. Fuenzalida, derivado de aportes económicos, materiales y personales hechos durante la unión convivencial que tuvo 12 años de duración”.
Afirmó que se habrían cometido “actos fraudulentos y/o simulados de transferencia de los inmuebles, que perjudicialmente provocaron el desbaratamiento de la comunidad de bienes de la unión convivencial en perjuicio de mi parte. Como contrapartida, el denunciado Fuenzalida se ve beneficiado por la insolvencia provocada en connivencia con la co-denunciada Gambone, quien se beneficia con el enriquecimiento sin causa o peor aún, por causa ilícita dolosa”.

Señaló Fuenzalida “al donar los bienes antes mencionados a su exesposa” habría cometido un fraude, “actuando ambos con conocimiento de la injusticia y vulneración de los derechos patrimoniales ocasionados a mi parte”.
Taboada Lissi contó que inició una relación con Fuenzalida en 2012, cuando ella tenía 23 años y él 45 años. “Yo era estudiante del último año de la carrera de Abogacía en la Universidad Católica de Santiago del Estero, y él, médico con contrato de la provincia, jefe auditor de Osprera y médico auditor de la empresa AUDIRED”, explicó.
“Al poco tiempo comenzamos a convivir, debido a la proximidad ya que vivíamos en el mismo edificio, él recién se separaba y yo vivía con mi familia. En un principio el tenía un buen pasar económico, con problemas con su exmujer y dos hijos pequeños de 7 y 9 años. Al empezar a convivir, me hice cargo de prácticamente todos los aspectos de la vida de Fuenzalida, era secretaria, cocinera, niñera, cadete, administrativa, arquitecta, ama de casa, etc., resolvía todo”, describió.
Posteriormente adquirieron un departamento en avenida Belgrano sur a un precio muy bajo, a menos de 20.000 dólares, ya que se encontraba muy deteriorado y además tenía cuotas impagas del plan de adquisición originaria en el Banco Hipotecario, de las que se terminaron de pagar años después, “ya con mi intervención y aporte dinerario”, precisó. Y señaló que el médico consideró que era mejor poner esa propiedad a su nombre, por la condición fiscal de su pareja, aunque “reconoció que el inmueble era de los dos”.
“Mientras estudiaba mis últimas materias, comenzamos a remodelarlo, fue la primera remodelación. Ahí participe en la realización de la obra y en la logística. Luego en 2014 se adquirió en cuotas un lote de terreno en el Zanjón, al cual íbamos seguido a ver, a proyectar, y meses más tarde Fuenzalida a pesar de mi negativa a querer adquirir nuevos compromisos económicos, sacó un crédito y compramos otro lote de terreno”, puntualizó.
Taboada Lissi recordó que en 2015 se recibió y comenzó a trabajar, mientras estudiaba paralelamente escribanía. “Durante 3 años, desde el 2014 a 2017 mientras trabajaba analice la posibilidad y factibilidad de un proyecto de HOUSING en el último terreno adquirido y usurpado por Pablo Aliaga, por lo que al convencer a Fuenzalida de iniciar su realización, luego de muchos planteos, idas y vueltas, llamamos a un amigo arquitecto y al concurrir al terreno nos encontramos con la usurpación y despojo del mismo, lo que derivó en el inicio del juicio de reivindicación”, detalló. Y sostuvo que ella se hizo cargo de todo el proceso hasta que en 2024 le vendieron el terreno a Aliaga, pero aclaró que todo ese dinero se lo habría quedado Fuenzalida.
En 2016, el médico fue despedido de Osprera y Audired, mientras afrontaba un juicio por alimentos de su exesposa, Gambone, por lo que señaló que la relación entre ambos era mala. La abogada indicó que entre 2016 y 2020 ayudó con sus ingresos a Fuenzalida, pagando viajes, automóviles, créditos y hasta las cuotas por alimentos, incluso durante la pandemia. Por esto sostuvo que además de un proyecto de vida, tenían una sociedad.

Dijo que refaccionó el departamento de avenida Belgrano y lo alquiló a una particular, aunque los pagos iban por transferencia a Fuenzalida. También culminó el departamento de calle Salta, a donde fue a vivir en 2024, tras terminar la relación con Fuenzalida y abandonar un departamento en El Palomar, donde convivían. Le ofreció comprarle su parte del departamento de calle Salta y dividir los bienes, pero dijo que él se negó y “amenazó con despojarla”.
Así es que lo denunció en la Oficina de Violencia de Género porque “ejercía actos de violencia económica, psicológica y patrimonial”, por lo que se le prohibió al médico todo tipo de contacto con ella.
No obstante, dijo que “Fuenzalida, al haber tomado conocimiento de las denuncias y cautelares impuestas en su contra, realizó en venganza un acto fraudulento, simulando donaciones de los inmuebles objeto de la presente causa, a favor de Gambone (recordemos, con quien tenía pésima relación e incumplimiento de pago de alimentos), como donataria lo que es la base fáctica documentada de la maniobra de ambos en calidad de autores, defraudándome”.
El 28 de marzo le cortaron la luz y, al reclamar en la empresa distribuidora, se enteró que Gambone lo había dispuesto mientras gestionaba el cambio de titularidad, mientras amenazaba con desalojarla ostentando ser la propietaria por una supuesta donación de Fuenzalida.
Taboada Lissi recordó que en la causa de Género el propio Fuenzalida adujo tener “una situación económica precaria”, por lo que consideró que “no se entiende entonces cómo sin mi aporte dinerario sustancial se adquirieron inmuebles y se solventaron gastos de reparación y remodelación”.
Para la abogada, Fuenzalida habría urdido una maniobra con la intervención de su exesposa para desapoderarla de las propiedades que adquirieron durante la relación y evitar que se le restituya lo que invirtió en ellas. En ese sentido indicó que pretendería de esta forma “evitar aunque sea el reintegro de lo por mí invertido en cuanto a los ingentes gastos que la adquisición de los bienes y sus reparaciones y remodelación me han significado… una manera despreciable de eludir responsabilidades que no ha titubeado en consagrar de manera delictual complicando también a su exesposa que, al parecer, tampoco ha dudado en prestarse a la maniobra con tal de perjudicarme”.
Por eso, Taboada Lissi pidió la imputación de ambos, la instrucción de la causa y su elevación a juicio.



