Cuando Brochero convoca: fe, descanso y tradición en el corazón de las sierras
Más de 3.000 personas vuelven a caminar juntas detrás de una figura que ya no es sólo religiosa, sino símbolo cultural e identidad serrana en Córdoba.

En el corazón de Traslasierra, la Semana Brocheriana vuelve a convocar a multitudes que llegan movidas por la fe, la tradición y el deseo de encuentro. Más de 3.000 personas caminan cada año detrás de la figura del Cura Brochero, que para muchos ya no es sólo un referente religioso, sino también un símbolo cultural y parte esencial de la identidad serrana.
Así lo expresó Pablo Lasala, diácono transitorio en Cruz del Eje, al señalar que la Semana Brocheriana es, en sí misma, profundamente emotiva. “Son muchos años, una tradición enorme de que familias vengan en este tiempo a honrar al Cura Brochero”, contó en diálogo con AICA.
Dentro de esos días intensos, destacó especialmente los momentos cercanos al 26 de enero, cuando se realiza la procesión de antorchas en la noche del 25 y la peregrinación hasta la casa museo donde Brochero murió. “Volver a conectar con esa piecita donde él falleció es un momento espiritual muy fuerte”, aseguró.
Lasala destacó que, aunque la Semana Brocheriana es el punto más visible, el trabajo pastoral en Villa Cura Brochero se sostiene durante todo el año. Novenas, peregrinaciones y aniversarios mantienen una actividad constante que involucra a la comunidad del santuario y a numerosos equipos de servicio.
El diácono puso de relieve el papel de las servidoras que llegan desde otros lugares: personas que comenzaron como turistas, luego peregrinas y actualmente colaboran activamente en distintas tareas, desde la atención a los fieles hasta la preparación de estampas y alimentos.
“El espíritu de Brochero atraviesa a todos”, sostuvo, y subrayó que no sólo quienes sirven en el santuario participan de ese compromiso, sino también hoteleros, cabañeros y trabajadores del pueblo, que viven este tiempo como algo propio.
Según describió, uno de los gestos que mejor resume la Semana Brocheriana es la combinación entre descanso y espiritualidad: peregrinos que llegan en clima de vacaciones, pero con búsquedas profundas, promesas, agradecimientos y pedidos personales.
En ese sentido, Lasala destacó la centralidad de los sacramentos, un rasgo que, a su entender, conecta directamente con la vida del Cura Brochero.



