“Colón probablemente sabía al morir que no llegó a las Indias, pero nunca lo iba a reconocer públicamente porque era muy testarudo”
El historiador español Esteban Mira Caballos se refirió a su reciente investigación sobre el marino que cambió la percepción del mundo en 1492, en cuya biografía se concentra en desmentir mitos y quitar el halo ideológico. Entrevista exclusiva.

Esteban Mira Caballos es un historiador español reconocido en Europa y América por su profuso trabajo sobre el período de la conquista española y el año pasado publicó “Colón: el converso que cambió el mundo”, como un desafío que busca desmitificar muchos aspectos de su vida, pese a que es una de las figuras sobre las que más se ha escrito durante siglos.
El investigador se hizo conocido fuera del ámbito historiográfico al colaborar como asesor histórico en la segunda temporada de la serie hispano-mexicana Hernán, ya que está doctorado en Historia de América y es autor de la obra Hernán Cortés: Una biografía para el siglo XXI. Para conocer una mirada desde la España actual, donde se celebra el Día de la Hispanidad, se lo consultó sobre esta fecha que genera debate: su postura es contraria a la Leyenda Negra del genocidio en América. Admite los abusos, los crímenes y la avaricia por el oro y recursos por parte de los españoles, pero discrepa sobre el sustento científico de las cifras de estragos sobre población indígena y considera que la caída de grandes imperios se debió -en gran medida- a la colaboración de muchos pueblos que eran sojuzgados.
Sobre Colón, la pregunta inicial de esta entrevista exclusiva fue qué novedades aporta su libro acerca de un personaje histórico tan investigado: “La verdad es que Cristóbal Colón es un personaje muy potente y además un ícono cultural que forma parte del pueblo y, por tanto, bueno pues sí que ha tenido bastante repercusión. Es verdad que hay muchísimas obras sobre Cristóbal Colón, pero esta no pretende ser una obra más sino pretende rescatar al Colón histórico.
Es que de toda la bibliografía colombina que es extensísima necesitaríamos varias vidas para leerla, hay mucha que parte de la ideología, mucha literatura, mucha ficción y mucha ideología. En cuanto a los orígenes eh ya parte incluso del propio siglo XVI. En los pleitos colombinos se intentó restarle autoridad a Colón y dársela a Martín Alonso Pinzón, que era que era onubense (originario de Huelva). Por tanto, se pretendía españolizar todo el proceso de descubrimiento y el inicio de lo que fue el imperio. Por tanto, ha habido muchas ideologías y existen más de 20 tantas patrias que se atribuyen el origen de Colón y lo que yo he pretendido es quitar toda esta ideología y tratar de llegar a ese Colón histórico. Que en realidad en el libro tampoco planteo tesis muy novedosas, porque al final la historia es la que es. Y realmente lo que trato es de rescatar al Colón histórico que está enterrado entre miles de páginas de literatura y miles de páginas de historiografía que se ha hecho”.

-Varias ciudades se disputan su lugar de nacimiento, ¿cuál era en definitiva?
-No hay dudas de que era genovés, desde el punto de vista histórico no cabe ninguna duda. Yo creo que cualquiera que lea mi libro despeja cualquier duda de su origen, porque hay decenas de pruebas objetivas. Si él dijo que era genovés, los hijos pensaban que ese era el origen de la familia, todos sus amigos, todos sus familiares, todo el entorno, incluso los colonos de Santo Domingo pensaban que era genovés, se comportaba como tal, pues lo probable es que sea genovés, ¿no? Y al final todo lo demás son pruebas circunstanciales, como cuando sostienen que “le puso un topónimo gallego”, ¿pero y eso qué tiene que ver? O que “el apellido Colón existía en Cataluña”, tampoco significa absolutamente nada. Pero tenemos pruebas muy objetivas de ese origen genovés. Y aparte, la clave de todo es qué sentido tendría mentir a toda la humanidad. Ninguno.
¿Qué era de origen converso? Toda la corte española estaba rodeada de grandes conversos que tenían mucho poder, desde Luis de Santángel, a Hernando de Talavera o incluso al propio cardenal Torquemada. O sea, que no que no tenía ningún motivo para hacer la mayor mentira de la historia de la humanidad.
-Colón primero le ofreció al Reino de Portugal lo que era en ese momento una aventura y, finalmente España es la que se va a embarca en ella, no sin dudas. Y destaca en su obra que esto se logró con un poderoso lobby, con mucho apoyo, contactos que estuvieron detrás de Colón.
-Sí, en un sentido de Estado. Era lógico que él se lo ofreciera Portugal, porque no podemos olvidar que en el siglo XV era la gran potencia naval del mundo. Estaban los mejores navegantes y estaban los grandes cosmógrafos.
Ellos dijeron todos que estaban los datos equivocados y a Portugal tampoco le interesaba demasiado, había gastado muchísimo dinero en hacer la ruta Asia bordeando África, por tanto tampoco es que tuvieron especial interés. Cuando llega a España los cosmógrafos españoles, bueno, mejor dicho de Castilla y León, le vuelven a decir en este caso a la soberana católica que están totalmente equivocados los cálculos de Colón y la reina está dispuesta a despacharlo, decirle que no.

Pero hablan con ella Luis de Santángel en el entorno de la corte para decirle que seguramente estaba equivocado y se iba a perder en el océano, pero pedía muy poco dinero, 1.140.000 maravedíes, que era el equivalente a un par de banquetes en la corte, con lo cual convence a la reina de financiarlo. Si se perdían en el océano, que era lo probable y lo esperado, bueno, pues había perdido muy poco. Y, si por casualidad tenía razón, se habría podido romper el monopolio portugués.
Todo el mundo quería comercial con Asia, pero el monopolio en la ruta hacia Asia, por vía marítima lo tenía Portugal, por tanto, estaba claro que la reina no perdía gran cosa en intentarlo. Evidentemente cuando después regresa, no le pueden mantener los poderes que le han dado. De hecho, Diego Colón, el hijo, reclama los poderes de su padre y el rey le dice claramente: “Mira, no te los vamos a mantener, le dimos esos poderes a tu padre porque nunca pensamos que regresaría”. Así que se lo dijo.
-Colón llega a este Nuevo Mundo en base a cálculos que aparecían como equivocados, pero todo indica que se daría cuenta posteriormente que no se trataba de las Indias y ahí aparece Américo Vespucio.
-Esto es una polémica también porque siempre se dice que murió pensando que aquello era Asia. Hay que decir dos matices, primero, él cuando llega sobre todo el tercer viaje que llega en 1498 a la costa de Paria, ahí piensa y lo dice por escrito, aquello “es un mundo nuevo”, pero pensaba que estaba pegado a Asia. Porque él recorre en el cuarto viaje el Centro América, la costa Atlántica, el Centro América, para ver si la tierra que él llama de “acá”, lo que hoy es Sudamérica, estaba unida a la de “allá” o no. Y al no encontrar el estrecho, pues piensa que es un mundo nuevo, pero que está pegado al continente asiático. Lo que se va a dar cuenta Américo Vespucio es que aquel mundo era todo un mundo nuevo, un continente nuevo que no tenía nada que ver con Asia.

O sea, Colón pensaba que era un mundo nuevo, pero que estaba pegado a Asia. Lo que descubre Américo Vespucio, es que no tenía nada que ver con el continente asiático. ¿Y por qué se da cuenta? Por una simple razón, porque cuando Vespucio en 1501 llega a Cabo Branco, a la costa brasileña, baja hasta el sur y llega hasta el puerto de San Julián, en la actual Argentina. Y claro, cambia de hemisferio y se da cuenta que aquello no puede ser Asia, porque todos los marinos de la época sabían que estaba en el hemisferio norte. Por tanto, ya viene diciendo esto no puede ser Asia, esto tiene que ser un continente nuevo.
El problema, la cuestión está que después habla con Colón y mantiene una amistad con él. Y la pregunta es, ¿nunca hablaron del tema? Pues ahí yo sospecho y lo explico en el libro que seguramente lo hablaron, como dos marinos hablando en privado, con muchísima frecuencia tuvieron de encuentros y seguramente salió el tema. Y Américo no creía, sabía que aquello no era Asia y que era un nuevo continente, con lo cual probablemente murió sabiéndolo Cristóbal Colón. Lo que pasa es que nunca lo iba a reconocer públicamente porque él era muy testarudo y porque siempre había prometido encontrar la ruta con Asia y de ahí de ese sitio nunca se iba a mover.
-Por la por la posición de las estrellas se daban cuenta que se trataba de otro hemisferio y finalmente se va a llamar a este continente América, por el nombre de Vespucio, cuando lo había descubierto Colón.
-Sí pero me parece justo que efectivamente pues Colombia lleva el nombre de Colón y América pues lleva el nombre de Américo Vespucio. Me parece justo porque Colón fue el descubridor físico y Américo el descubridor intelectual, porque fue el que se dio cuenta a ciencia cierta de que aquello era un continente nuevo. Por tanto, hay un libro por ahí famoso de Ricardo Levene, precisamente argentino, “América, la bien llamada”, y yo comparto esa opinión con ese historiador y jurista, pues me parece justo ese ese nombre.
-También plantea en otro libro que América en cierto modo conquista Europa, conquista España, por su influencia justamente a partir del descubrimiento de Colón.
-Por supuesto. Aparte ahora está muy de moda esto de decir, “No, descubrimiento no, porque América estaba descubierta”. No, sí hubo un descubrimiento de América para Europa, pero también hubo un descubrimiento por parte de los propios americanos que no tenían conciencia de las dimensiones de su continente y también hubo un descubrimiento mutuo.
No solamente Europa descubre América y América descubre Europa, porque hay que tener en cuenta que 6 o 7 meses después estaban los primeros amerindios siendo bautizados en la corte de Barcelona. Por tanto, ya digo, el descubrimiento fue mutuo y las influencias fueron mutuas. No solamente América se europeizó, sino que Europa se americanizó.

De hecho, ya digo, el flujo es continuo de un primer momento de indígenas que llegan por miles a la península Ibérica, de costumbres, de enseres, de palabras en el vocabulario castellano, que está plagado de palabras de origen indígena. O sea, que, ya digo, el descubrimiento fue mutuo.
-Tampoco esquiva en su obra la faceta esclavista de Colón, aunque explica que era bastante común en aquellos días.
-Sí, bueno, yo soy historiador y como tal no niego las sombras. El libro mío dista mucho de ser una hagiografía de Colón. Ahí aporto las luces y las sombras y presento un Colón de carne y hueso, que acertó y se equivocó, con muchos errores. Y por supuesto, lo primero que me preguntan, ¿era esclavista Colón? Por supuesto que era esclavista Colón, como la mayor parte de las personas de su época que podían serla, ¿no? Por tanto, él plantea la reina un plan para mandar a la península 4000 esclavos taínos.
Es evidentemente que eso era lo normal, porque es lo que se había hecho antes en las Canarias, lo que se hacía habitualmente en la expansión previa que había habido durante la antigüedad y la Edad Media. Lo sorprendente no fue eso, sino la actitud de Isabel la Católica, que en 1500 dijo, “¿Qué poder tiene mío el almirante para dar a nadie mi pasallo?” Y le prohibió que prosiguiera con el tráfico de esclavos.
O sea, por tanto, Colón era esclavista y por último también tan poco culto: los cadáveres que se quedaron en el camino, evidentemente, cuando hay un cambio de ciclo como este que es que se dio por acabada la Edad Media y empezó la Edad Moderna, pues hubo víctimas que se quedaron en el camino. Por ejemplo, la población taína de La Española desapareció en 50 años, no porque la matara directamente Colón, pero a fin de cuentas a consecuencia de ese choque civilizatorio y de esas enfermedades que empezaron a llegar a la isla. Por tanto, no se oculta todo eso. Como historiador no puedo ocultarlo, lo que trato es de interpretarlo en el contexto de su tiempo.
-También hay cuestionamientos como gobernador, a él, a sus hijos posteriormente, aparte del afán por la búsqueda del oro, que también forma parte de digamos la fuerte misión que tenía encomendada, ¿no?
-Bueno, Colón lo santifica todo, ¿no? Él está obsesionado con el oro, entre otras cosas, porque piensa que si no encuentra ese oro van a abandonar su empresa los Reyes Católicos, porque se queja amargamente de que ellos reclamen lo poco productiva que es la empresa. Hay que tener en cuenta que no empieza a ser rentable hasta que no llegue Nicolás de Ovando a La Española, a partir de 1502.
Se queja de eso y cuando encuentra oro, piensa que es obra de Dios, que le ha puesto Dios ahí el oro, porque si hay oro habrá concurso de europeos, habrá gente que llegue y por tanto habrá cristianización en la zona, se evangelizará. Pero bueno, es verdad que está obsesionado con el oro, no sé si tanto por un lucro personal como porque si hay oro los reyes y los van a seguir invirtiendo en su empresa. Porque no hay que olvidar que hay incluso un riesgo de abandonar el virreinato, porque él promete mucho, pero no trae nada. Y al final los reyes están un poco cansados del coste económico del mantenimiento del virreinato, que finalmente lo hacen desaparecer al virreinato colombiano y empieza la gobernación por parte de los colombianos, que va a terminar rentabilizando a la colonia y manteniendo ese proyecto imperial inicial de Castilla León, posteriormente de España.

-Reflexionando acerca de esto, en América Latina sobre todo hay una corriente de repudio contra la figura de Colón. ¿Cómo ve esto?
-Bueno, sí, la verdad que Colón fue una persona que cambió el mundo, para bien o para mal, y se comenzó un proceso de globalización que llega hasta la actualidad y de hecho tan importante fue el 12 de octubre de 1492 que universalmente los historiadores ponemos ahí el comienzo de la Edad Moderna.
Entonces, es un personaje muy potente y que cambió el mundo y ha tenido muchos admiradores a lo largo de 5 siglos, es un icono cultural, tiene estatuas, tiene universidades como la Universidad Cristóbal Colón de Veracruz, tiene pues mucho reconocimiento. Y también tiene muchos detractores, pero yo no le di más importancia cuando aparecieron esas minorías vandalizando estatuas de Cristóbal Colón. Yo creo que seleccionan ese personaje porque es potente y le da visibilidad a problemas actuales que tienen ellos de discriminación o determinado aspecto. Pero yo creo que al final todo gran personaje que ha hecho cosas como Colón pues tiene sus admiradores y sus detractores y por lo tanto eso forma parte para mí de su grandeza. Primero todo cuando me preguntan y qué piensas de la vandalización, yo creo que forma parte de esa grandeza del personaje, no le doy más importancia.
Todo el que hace cosas en el pasado y en la actualidad pasa también, recibe críticas, o sea que si no eres críticado, es que no has hecho nada, pero todo el que hace cosas recibe elogios y también recibe críticas. Yo creo que forma parte de la grandeza de personajes estos grupos que están vandalizando estatuas y que provocan, como la de ciudad de México, que estaba hiper- super-vandalizada y que con buen criterio decidieron retirarla. Porque la verdad que era lamentable el estado en el que se encontraba: yo pasé por allí y la gente le escupía, le tiraba pintura, una cosa absolutamente bárbara. Pero bueno, yo digo que a Cristóbal Colón le levantan estatua y se las vandalizan. Ni a mí, ni a ninguno de nosotros nos levantarán una estatua ni la vandalizarán, porque al final Colón es Colón. Y de Colón seguiremos hablando dentro de 500 años y de nosotros dentro de poco no se acordará nadie, ¿no? Esa es un poco la cuestión.

-También desmitifica que su final haya sido en la pobreza, en el olvido. Usted sostiene que no fue tan así.
-Sí. Es otro de los mitos que rodean a Colón. Dicen: “No, es que nadie se hizo eco de su muerte, solamente Rodrigo de Verdesoto”, una especie de cronista de Valladolid, que hizo una pequeña anotación. No, la vida y la muerte eran algo natural en aquella época, y por tanto nadie lo veía como una noticia.
No era una noticia que la gente se muriera, porque todo el mundo se moría. Y salvo que fuera un rey, que bueno, que podía hacérsele algún homenaje, alguna pompa fúnebre, lo normal es que no fuera noticia.
Pero verdaderamente Colón pues murió rodeado de los suyos en Valladolid con una pequeña corte que tenía, le habían llegado 4000 pesos de oro en 1504 y 1505 anuales, o sea, que no era una fortuna pero sí que le permitía mantener una pequeña corte de paniaguados y después con reconocimiento.
Y prueba de que murió reconocido y murió rico, es que cinco siglos después su familia sigue perteneciendo los duques de Veragua: el vigésimo duque sigue perteneciendo a la alta nobleza española y siguen siendo personas acaudaladas. Por tanto, pues yo creo que es un mito eso de que murió pobre y olvidado.



