Celulares sin impuestos: ¿Va a convenir comprar en el país o seguirá siendo más barato afuera?
En el sector anticipan algunas bajas de precios, cómo queda el mercado de acuerdo a un relevamiento en tiendas oficiales, marketplaces -como Mercado Libre- y canales de venta autorizados.

La eliminación del arancel a la importación de celulares introdujo un cambio relevante en el funcionamiento del mercado tecnológico argentino. Durante años, ese impuesto fue uno de los principales factores que explicaban por qué los precios locales se ubicaban sistemáticamente por encima de los valores internacionales, incluso en comparación con países de la región.
En particular, el impacto se hacía más visible en los modelos de gama media y alta, donde el componente impositivo se trasladaba casi de forma directa al precio final que enfrentaba el consumidor.
Con la quita total del arancel, el Gobierno buscó corregir una distorsión histórica que, además de encarecer los equipos, incentivaba la informalidad, el contrabando y la compra en el exterior.
El objetivo explícito fue ordenar el canal formal, fortalecer la oferta oficial y acercar los valores locales a los precios de referencia internacionales. Sin embargo, una cosa es el cambio normativo y otra muy distinta su traducción efectiva en el bolsillo.
La pregunta que rápidamente se instaló entre los consumidores es concreta: ¿alcanza la eliminación del impuesto para que convenga comprar un celular en la Argentina o, aun sin aranceles, sigue siendo más barato hacerlo fuera del país? Para responderla, se realizó un ejercicio comparativo amplio, con precios reales, distintos canales de compra y un supuesto deliberadamente favorable al mercado local.
Precios más baratos: el escenario más optimista
El punto de partida del análisis son los precios actuales del mercado argentino, relevados en tiendas oficiales, marketplaces -como Mercado Libre- y canales de venta autorizados. De acuerdo con referentes del sector, la eliminación del arancel permite una reducción potencial de hasta 8% en los precios. Ese porcentaje no surge de una estimación conservadora, sino que representa el escenario más optimista posible, asumiendo que la baja impositiva se refleja íntegramente en el valor que paga el consumidor y no queda absorbida por márgenes comerciales, logística o estructura operativa.
Bajo ese supuesto, los valores quedarían de la siguiente manera:
En el caso del iPhone 17 Pro de 256 GB, cuyo precio actual ronda los $2.899.999, la aplicación plena de la baja del 8% permitiría llevar el valor teórico a $2.667.999.
Para el iPhone 13 de 128 GB nuevo, que se ofrece en torno a $999.999, el precio ajustado descendería a $919.999.
En la línea Samsung, el Galaxy S25 de 128 GB, con un precio cercano a $1.500.000, podría bajar hasta $1.380.000
Galaxy S25 Ultra de 256 GB, hoy alrededor de $2.300.000, quedaría en torno a $2.116.000.
Antes de contrastar con el exterior, resulta indispensable entender por qué, pese a los precios elevados, el mercado argentino sigue mostrando niveles de demanda. La explicación no está en el precio contado, sino en las promociones comerciales y las condiciones de financiación, que se transformaron en el principal amortiguador de la brecha internacional.
En el caso de Apple, a través de distribuidores oficiales, aparecen con frecuencia planes de hasta 12 cuotas sin interés, descuentos puntuales que pueden oscilar entre el 5% y el 15%, envío inmediato y garantía local. Estas condiciones no eliminan la diferencia con el exterior, pero suavizan el impacto para un segmento de consumidores que prioriza previsibilidad financiera.
Samsung, por su parte, adoptó una estrategia aún más agresiva y despliega en el mercado argentino una combinación de descuentos directos de hasta 30% en modelos seleccionados, planes de 12 cuotas sin interés, beneficios adicionales por pago en un solo pago y programas de plan canje, que permiten entregar un equipo usado como parte de pago y reducir el desembolso final.
El iPhone 13 de 128 GB reacondicionado se consigue en Tiendamia a $590.931, muy por debajo de los $750.000 que costaría en la Argentina, incluso aplicando la baja del 8%.
En el caso del iPhone 17 Pro de 256 GB, el precio final en Tiendamia asciende a $2.329.378, frente a los $2.667.999 del escenario local más optimista.
El Galaxy S25 Ultra de 512 GB se consigue en Tiendamia a $1.891.779. En el mercado argentino, ese mismo modelo se ofrece en torno a los $2.300.000, que aun aplicando el escenario más optimista de baja del 8% quedaría cerca de $2.116.000.
Precios en Amazon
Para reforzar el análisis, se avanzó hasta el checkout en Amazon, tomando el precio final cerrado, con cargos de importación ya calculados. Para la conversión a pesos se utilizó el promedio del dólar oficial vendedor entre bancos, que se ubica en torno a $1.477, por tratarse del tipo de cambio que efectivamente enfrentan las personas físicas al pagar consumos en dólares con tarjeta.
Bajo este criterio, el Samsung Galaxy S25 de 128 GB tiene un precio final de u$s856,92, equivalentes a aproximadamente $1.265.000, mientras que el Galaxy S25 Ultra de 256 GB asciende a u$s1.341,09, es decir unos $1.981.000.
En ambos casos, los valores quedan por debajo de los precios argentinos, incluso después de aplicar la rebaja del 8%.
Fuente: Iprofesional



