Agreden y tiran la mercadería de una panadera en el Ejército Argentino
Competencia entre panaderías terminó de la peor manera.

Una joven y su madre terminaron lesionadas y los productos panificados que vendían esparcidos por el suelo, tras un violento episodio ocurrido en el barrio Ejército Argentino, que fue denunciado en la policía.
Pamela Juárez contó que tiene su puesto a la altura de los cajeros, donde comercializa productos para una panadería desde hace 4 años: “Estoy trabajando en este lugar con sol, lluvia, siempre estuve ahí y jamás tuve problema con nadie, hasta que llegaron estas personas de otra panadería”.
“Me empezaron a acosar, hostigarme, meterse en mi vida personal, digo así porque hasta a sus propias empleadas mandaban a preguntarles todo de mi vida. Mis jefes siempre tuvieron conocimiento de esto, que me molestaban, se me ponían con el puesto encima jamás dije nada. Me ubicaba en un lugar y ellos al otro día se encontraban ahí”, relató.
Pero las cosas se tornaron serias cuando dijo que comenzaron a “actuar con maldad y todo era muy personal contra mí y me hacían comentarios de que ‘me iban a pegar’ y yo jamás respondí, porque siempre cuide mi trabajo”.
El viernes llegó a las 16:00 y dijo que le pusieron “la mesa encima, en donde yo estaba sentada sin importarles si me chocaban o no, y yo lo que hago es correrme, ubicarme bien, así no me estén chocando”.
Entonces dijo que la amenazaron con golpearla y avisó en un grupo de su trabajo, por lo que una compañera le avisó a su madre, porque a ella se le apagó el celular.
“Mi mamá se hizo presente, como toda madre lo haría defender a su hijo, y le habló la empleada para que les diga a sus jefes que se hagan presente para decirnos por qué me quieren pegar, qué problema tienen conmigo, cuando yo jamás les hice nada”.
Juárez relató que sus jefes fueron hasta el lugar, pero los de la panadería competidora no. “Esperaron que todos se vayan y su empleada dio aviso que yo y mamá estábamos solas y no fueron a hablar. Fueron directamente a agredirnos y a pegarme a mí”, denunció.
Afirmó que el dueño de la panadería rival “la agarro a mi mamá con su pariente, así su mujer con su hermana me pudieran pegar a mí, y yo me defendí. Mi mamá logró hacer que la suelten y también la pegaron a ellos. Tengo una bronca he impotencia de todo lo sucedido cómo está gente puede venir de la noche a la mañana a hacer semejante daño”.
Para peor, agrego que le “tiraron toda la mercadería, con qué necesidad, con tanta gente sin comer ni poder comprar un pan”. Finalmente agradeció la llegada de la policía “porque no se en que íbamos a terminar mi mamá y yo”.



