Trump echó a su nueva vocera cinco días después de asumir
Desde su accidentada conferencia de prensa del martes, Katie Zacharia quedó en el ojo de la tormenta; el presidente dijo que “la prensa fue muy dura” con ella.

En medio de una catarata de críticas por su accidentado debut como secretaria de Prensa de la Casa Blanca, y un escándalo creciente sobre sus credenciales como abogada, Katie Zacharia fue despedida por el presidente Donald Trump, a solo cinco días de haber asumido un puesto clave para la estrategia comunicacional del gobierno norteamericano.
La salida de Zacharia, que fue adelantada por el diario The New York Times en base a fuentes al tanto de la situación, se produjo muy poco después de que el propio Trump dijera en público que la flamante vocera debería “reconsiderar” su permanencia en el cargo tras la tormenta que se desató desde el martes, cuando se paró por primera vez en el atril de la sala de prensa más escrutada del planeta.
“Katie está empezando con el pie izquierdo, las noticias han sido tan desagradables con ella. Le dije: ‘Honestamente, si yo fuera vos, lo reconsideraría’. Tal vez no es para ella” el puesto de vocera, dijo Trump a los periodistas antes de que se conociera el despido de Zacharia.
“Simplemente creo que la prensa ha sido muy dura con Katie, y le dije: ‘No hay ninguna razón por la que tengas que pasar por esto’”, amplió el mandatario, al abrir la puerta a una salida inminente que luego se concretó. Dijo ademas que Zacharia podría seguir trabajando para su administración “de alguna forma, pero tal vez de una más agradable”.
En un diálogo telefónico con Fox News, Trump dijo que había recibido muchas llamadas de personas interesadas en convertirse en su próximo secretario de Prensa, pero que no tenía “apuro” para tomar una decisión al respecto. El presidente agregó que ni siquiera tenía una lista de posibles reemplazos.
El jueves por la noche, Zacharia había defendido sus antecedentes como abogada y había justificado la brevedad de su primera conferencia de prensa –de solo 14 minutos y con preguntas de tres periodistas–, ambos objeto de fuertes críticas.
En un diálogo con el medio conservador Human Events, Zacharia –de 41 años y madre de cuatro hijos– señaló que no había tenido tiempo de prepararse por completo antes de su primera aparición ante los medios en la Casa Blanca y que el plan siempre había sido que fuera breve, ya que el propio Trump respondería las preguntas de los periodistas más tarde esa misma mañana, al partir hacia un acto de campaña en Alaska.
La primera aparición de la vocera, el martes por la mañana, duró 14 minutos, y allí respondió solo a las preguntas de tres periodistas hasta que abruptamente puso punto final a la conferencia de prensa.
“Mi objetivo era, sin duda, mantenerla breve, teniendo en cuenta que él es su mejor vocero y que le encanta, y sigue encantándole, conversar informalmente con los periodistas cuando se dirige al Marine One”, explicó Zacharia, en referencia al nombre con el que se designa a la aeronave que transporta al mandatario.
“Por eso quería darle el espacio que merece y no entrometerme en su tiempo”, agregó la ahora exfuncionaria.
Zacharia recibió los materiales iniciales para la conferencia el lunes por la noche y los terminó de revisar el martes a las 8, menos de dos horas antes de comparecer ante el cuerpo de prensa de la Casa Blanca. Según contó, estaba despierta desde las 3 de la madrugada para prepararse. En la conferencia de prensa se la notó visiblemente nerviosa, remarcó La Nación.
“Nunca había recibido una sesión informativa completa antes de salir, así que salí y lo hice”, dijo Zacharia, que el jueves continuó con su raid mediático.
En una conversación con Sean Hannity, comentarista de Fox News, afirmó que probablemente “debería haberse apartado” en lugar de responder a las preguntas de los periodistas sin haber tenido tiempo de prepararse. “Podría haber hecho una breve presentación y haber dicho: ‘Solo estoy aquí para presentarme y quiero interactuar con los periodistas’”, señaló.
EL EXAMEN DE ABOGACÍA
La formación académica de Zacharia también había quedado bajo la lupa esta semana. Ella dijo que se preparó para rendir el examen para la matrícula de abogacía (conocido como bar en Estados Unidos) en California, cuando acababa de casarse y estaba organizando su mudanza a China para reunirse con su flamante marido, que trabajaba en Pekín.
“Obviamente, estaba muy distraída, abrumada y emocionada por finalmente casarme con alguien de quien había estado separada por la distancia durante al menos un año”, contó Zacharia, y señaló que el resultado del bar, que no aprobó, fue “relativamente irrelevante”, ya que no necesitaría estar habilitada para ejercer como abogada mientras viviera en China.
Zacharia, que ha sido cuestionada por presentarse como “abogada”, dijo que consultó a varios expertos legales para asegurarse de que el uso de ese título fuera correcto al ofrecer análisis jurídicos, ya que estudió Derecho en la Universidad Pepperdine, en Malibú, California.
“Es lamentable que la gente presente esto como una especie de conspiración o quiera encasillarme. La verdad es que fui muy cuidadosa con la forma en que manejé la situación y nunca me presenté como alguien habilitado para ejercer la abogacía”, dijo.
En las entrevistas, Zacharia también reveló detalles sobre cómo había conseguido el puesto de secretaria de Prensa de la Casa Blanca. Subrayó que no quería dar la impresión de que estaba haciendo gestiones para obtener el cargo, que había quedado vacante después de que Karoline Leavitt anunciara que dejaría el gobierno para dedicar más tiempo a su familia.
Zacharia, que se desempeñaba como asesora de comunicación de la empresa que administra Truth Social, la red social de Trump, dijo que seguía de cerca las publicaciones del presidente en las redes sociales para identificar los temas que más le interesaban y luego salía al aire para hablar sobre ellos.
“Mi filosofía es que aparezco lo suficiente en televisión como para que, si él me ve y le caigo bien, me convoque para el puesto. No creo que hacer gestiones para conseguir ese cargo hubiera dado resultado, y quería ganármelo. Quería demostrar lo que podía hacer”, dijo Zacharia.
El 7 de octubre, Zacharia recibió una llamada telefónica de Trump para ofrecerle el puesto de secretaria de Prensa. Al día siguiente, viajó desde su casa en California hasta Washington, y luego se reunió con el presidente para hablar sobre el cargo. Ese mismo día aceptó formalmente el puesto, en el que solo duraría cinco caóticas jornadas.



