Vecinos de Catamarca y Frías se unen para impedir el avance de la megaminería en las Sierras de Ancasti
Reclaman a funcionarios por el riesgo de contaminación del ambiente.

Un centenar de vecinos de El Alto, las Sierras de Ancasti y la ciudad de Frías se convocaron en asamblea con el firme objetivo de coordinar un plan de acción conjunto. La reunión unió a diversos pobladores y agrupaciones locales que buscan impedir de manera definitiva el avance de la megaminería contaminante y a cielo abierto en la región serrana.
Durante el encuentro, los asambleístas denunciaron la falta de transparencia de las autoridades locales y provinciales, al tiempo que hicieron hincapié en el marco legal ambiental que ampara a las comunidades. «Tenemos derecho a la información y tenemos derecho a la participación, y lo estamos haciendo valer. El derecho a la información no fue cumplido ni garantizado por las autoridades», expresaron los manifestantes en alusión a acuerdos internacionales como el Acuerdo de Escazú, firmado en Costa Rica en 2018.
«Nadie nos puede tocar el agua. Estoy acá hasta donde tenga que llegar, se los prometo», exclamó una de las voceras del encuentro en apelación a la memoria colectiva y a la protección del futuro de los niños de la zona, momento tras el cual la asamblea se unió en el grito unánime de «¡Fuera la minera!».
Durante el encuentro, las organizaciones ratificaron una postura firme ante el avance extractivista y afirmaron que existe una decisión inclaudicable de los pueblos de no permitir la destrucción de la zona. En ese sentido, remarcaron que intensificarán las labores de concientización e información para proteger la vida, la biodiversidad de la flora y fauna, y la continuidad de las comunidades que habitan ancestralmente el territorio.
Desde el espacio organizador destacaron el constante crecimiento de la convocatoria y señalaron que cada vez son más las personas que se involucran activamente en la defensa ambiental. Esta creciente articulación popular busca enviar un mensaje contundente a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, dejando en claro que los vecinos se encuentran movilizados, en alerta permanente y decididos a resguardar el patrimonio natural y los recursos hídricos de sus sierras.



