DestacadosLocales

Zamora: “Argentina necesita un presidente con liderazgo, pero que también sepa unir”

El senador nacional expresó sus críticas a los insultos misóginos del presidente, pero también consideró que se trata de pirotecnia verbal para distraer de las cuestiones más relevantes.

El senador Gerardo Zamora cuestionó la virulencia verbal del presidente Javier Milei y sostuvo que deberían discutirse temas más importantes como la crisis económica en el programa de Romina Manguel “No dejes para mañana”, de Radio con vos”, que transmitió en vivo desde la Feria del Libro.

 

En cuanto a una eventual candidatura presidencial, Zamora aclaró que “no está hoy dentro de mis prioridades, por ahora. Suelen decir que cualquier monaguillo sueño con ser Papa, pero no está dentro de mis prioridades”. Por otro lado, afirmó que “Argentina necesita un presidente con liderazgo, pero que también sepa unir”.

 

El exgobernador hizo referencia a su pronunciamiento contra el presidente por insultar a la periodista Maru Brufard por entrevistar a Máximo Kirchner: “No podemos naturalizar esto porque la verdad que el presidente ya en su época de candidato tenía algunas actitudes misóginas y ha tenido denuncias en ese sentido y la verdad que más allá del ataque al periodismo últimamente muy fuerte a todos los partidos políticos. Expresiones, como decía en el tweet, irreproducibles con respecto al radicalismo, al alfonsinismo, al peronismo. Todos son zurdos, ve zurdos hasta en el café, cualquier cosa. No la conozco a la periodista, salvo por su trayectoria, o sea, no es una defensa a ella en particular, sino al ataque a las mujeres. La verdad no nos merecemos esto, porque esto trasciende e incluso no podemos quedarnos callados porque él estaba en París y hubo expresiones en contra de él por el ataque a la prensa casualmente y él twiteando de esta manera y nosotros naturalizando esto como si fuera bueno que el presidente sea así. Espero que reflexione, no sé si habrá pedido disculpas luego a la periodista, pero si naturalizamos esto en términos institucionales y de está mal, en términos de sociedad está mal y nada”.

 

“La verdad estamos discutiendo estos temas que no deberíamos discutir -reflexionó-. Esta es la cuestión, a lo mejor es una estrategia para que desviemos las cuestiones importantes que tienen que ver con la pobreza, con la desocupación, con la caída del consumo, la morosidad de la gente. La Argentina ha sufrido un impacto de un programa ultraortodoxo de ajuste fiscal, nada novedoso con un ministro, nada novedoso tampoco. Si tomaste medidas en un pensamiento de volver al siglo XIX, de un país extractivista, con las primeras medidas destruiste la clase media, dejaste al más del 80% fuera del sistema, sin obra pública, sin industria, sin comercio, sin servicios y ese 80% y pico de la gente tiene una pared que se llama los ingresos. Y si en términos de ajuste, primero por devaluación violenta eh y luego por ajuste por gasto que dejó sin posibilidades a mucha gente en el trabajo. Dolarizaste los servicios, el combustible, todas tarifas y con ello también los alimentos y medicamentos, pisaste los salarios y todo fue muy de golpe. Es decir, asumiste e hiciste todo esto, quitaste subsidios a los sectores desprotegidos en términos de tarifas. La gente siguió como si nada porque pensaba que esto iba a mejorar, aunque ya había dejado de ser clase media de golpe. En 2024 gastó sus ahorros, en 2025 quemó su crédito y es como la rana que la metiste en la olla, le prendiste la hornalla y encontraste que seguiste haciendo lo mismo, porque creías que era un gobierno que había que darle expectativas de esperanza, de posibilidades, pero te levantaste a la mañana en 2026 y estaba cocinada”.

 

“Ese impacto endeudó a las familias argentinas, una persona con un ingreso normal promedio, pongamos el monto que querramos poner, hoy están endeudadas tres o cuatro veces ese ingreso. O sea, que tienen que trabajar quizás 4 meses para pagar y la mayoría son intereses que se liberaron también en forma de expresión contable usuraria. Eh, bueno, vuelvo a repetir, como la rana que no se daba cuenta y así estamos”, se lamentó.

Ante ese panorama, precisó que “cayó el consumo: uno lo ve en los ingresos públicos, podrán mentir números, pero están en rojo, el país, la nación misma, las provincias, los municipios, las familias argentinas en rojo. Después aparecen terroristas, que son los culpables, que la culpa es del otro, golpes de Estado. Y la verdad de lo que tenemos que hablar es esto, qué es la propuesta. ¿Cómo vamos a salir de este problema económico en el cual estamos y que las encuestas y el índice de confianza hacia el gobierno lo están lo están diciendo? La verdad que no estoy hablando en términos electorales. A mí me gustaría que le fuera bien porque yo estaría más tranquilo. Quisiera que los argentinos y en el caso mis comprovincianos este estén con más trabajo, con más posibilidades de accesos a bienes y servicios. Y bueno, la verdad me parece que quizás es una estrategia muy inteligente, seguramente de su parte de decir estas barbaridades para que hablemos de esto y no hablemos de lo otro”.

 

En cuanto a las posibles salidas a este atolladero, Zamora consideró que “demostramos aquí en Santiago del Estero que endeudarse no es bueno, mantener déficit fiscal tampoco, tratar de mantener la presión fiscal menor posible, porque eso afecta muchísimo las inversiones, la posibilidad competitiva de productos que hasta pueden ser exportables. Todo esto es una base que el gobierno la proclama mucho, pero por ahí no la está pudiendo cumplir porque casualmente me parece que no está usando las herramientas adecuadas. También tenemos que fijar un horizonte de mucha estabilidad. Obviamente la oposición y dentro de todos los sectores hay distintas voces y distintos pensamientos”.

 

“Hay un problema económico y el resultado, que es lo que lo seguramente lo pone nervioso al gobierno y por eso habla de otras cosas como lo que estábamos hablando al principio, ha terminado en una cuestión: sacar las tres, cuatro verticales que les puede ir bien, pero el 85% de la población queda fuera. Tiene una pared en el medio que se llama ingresos que van a consumo. Claro, ‘es la economía estúpido’, como dijera Bush. De un lado la patronal, pongamos un monto de un salario 1 millón y medio de pesos. Sí bien, de este lado la patronal te dice que nunca pagó precios tan altos en dólares por salarios y de este otro lado, los asalariados te dicen que son sueldos de miseria, que no le alcanza para pagar la luz, comer y tener una vida. ¿Cuál es el problema? Que los dos tienen razón. Claro, destruyeron la economía, hay que volverla a acomodar. Éste dice la verdad y aquel también, y ahí está el 85% de la población. El resto es para el que gobierna el presidente. Ese país o un Perú o un Chile no es la Argentina. La alternativa es normal, nada fuera del otro mundo. Tampoco desde la oposición podemos prometer. Aparte tenemos que hacer nuestra autocrítica, por algo no por algo la gente votó esto, digamos. Pero está clara la alternativa hoy, digamos, la alternativa o el horizonte de salida porque está el debate porque lo que falta es tanto y todo el mundo se desespera, pero, mientras tanto hay que vivir. La política tiene que fortalecer las instituciones, pensar un poquito también en el mediano plazo y no enloquecerse tanto el presidente con su reelección y nosotros, desde la oposición, con locuras de candidatura”, advirtió.

 

Artículos Relacionados

Volver al botón superior