La disputa limítrofe entre Santiago del Estero y Catamarca entre los conflictos más resonantes entre provincias
Un informe periodístico describe las principales controversias interprovinciales que siguen vigentes en el país. Sus historias y sus curiosidades.

Si bien el conflicto entre La Pampa y Mendoza por el río Atuel ha cobrado un protagonismo muy fuerte en los últimos meses, no es la única reyerta interprovincial que está abierta o que necesita una solución de fondo. Un informe de Gabriel Michi en Noticias Argentinas identificó más de una decena de esos duelos interjurisdiccionales que permanecen sin saldarse, entre ellos uno entre Santiago del Estero y Catamarca.
Algunos de ellos están en la Corte Suprema de Justicia (que es el órgano competente para dirimir las demandas entre distritos) y otros se encuentran a la espera de una definición del Congreso de la Nación que es el órgano que tiene la potestad exclusiva de fijar por ley cuáles son los límites, algo que solo se ha hecho –en períodos democráticos- en el 14% de las fronteras internas.
Mucho del resto quedó demarcado, a través de decretos ley, de ilegítimas dictaduras militares. Algo que agravó la situación hasta el presente.
En contados casos se llegaron a acuerdos interprovinciales en forma reciente. Otros conflictos siguen generando disputas y reclamos. Aquí, un recorrido por algunos de esos enfrentamientos que pusieron a las provincias “en pie de guerra”.
En el caso de Santiago del Estero y Catamarca mantienen una disputa histórica por un área fronteriza de casi 2.000 kilómetros cuadrados, precisó.
En esa zona hay asentadas poblaciones rurales con habitantes que no tienen certeza de su pertenencia identitaria.
Ambas provincias discuten desde hace más de un siglo por dónde pasa la línea que divide sus territorios y, por ende, a quién pertenecen poblaciones como Las Palmitas (también conocida como Palmita), donde incluso hay una escuela que tiene todas las identificaciones correspondientes a Catamarca pero que, en rigor, estaría en territorio santiagueño.
Antes se usaban como referencia limítrofe las vías del ex Ferrocarril General Belgrano y el río Albigasta, pero lo que hace falta es una determinación del Congreso Nacional.
La confusión no pudo siquiera ser zanjada por Ley 22.742, de la última dictadura militar, que pretendió fijar los límites en favor de Santiago del Estero.
Sin embargo, su validez y legitimidad ha despertado peleas políticas y legales de todo tipo, algo que se agudizó por la falta de una ley del Parlamento.
De hecho, en 2015, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se declaró “incompetente” ante una demanda de Santiago del Estero y planteó que ese tipo de diferendos los deben resolver los legisladores.
Semejante indefinición lleva a la incertidumbre a los 160 habitantes de Las Palmitas (o Palmita), que no solo no saben a qué provincia pertenecen, sino que padecen dificultades concretas al quedar en un “agujero negro” cuando se deben encarar cuestiones de infraestructura, por ejemplo, en servicios o caminos.
Pese a aquella medida establecida en 1983 -en los últimos días de la dictadura- en favor de Santiago del Estero, en el año 1989 Catamarca aprobó una Constitución provincial que no reconoce esa Ley y todo quedó en un problemático limbo: así como la escuela con su simbología, el destacamento policial y hasta la posta sanitaria son catamarqueños, en el trazado que se puede observar en Google Maps, esa zona aparece del lado santiagueño, cerca de 15 kilómetros de la frontera.
Aunque siguen votando en las elecciones a las autoridades de Catamarca, como parte del municipio de Icaño, en el departamento La Paz.



