Una adolescente rompió el silencio en la escuela y quedó protegida de las agresiones de su madre

La joven, de 14 años, contó en su escuela que era víctima de violencia física. La directora decidió intervenir y realizó la denuncia. La Justicia ordenó medidas de protección y dispuso que la adolescente y sus hermanos quedaran al cuidado de su abuela.
Un caso de violencia intrafamiliar salió a la luz gracias a que una adolescente se animó a contar lo que estaba viviendo. La intervención de la directora de una escuela de Las Termas de Río Hondo permitió activar rápidamente un protocolo de protección para la menor y sus hermanos.
La denuncia fue realizada por Silvia, de 56 años, directora de la Escuela N° 827 Gerásimo del Jesús Osorio, ubicada en el barrio Villa Balnearia. La docente se presentó ante la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 6, donde puso en conocimiento de las autoridades el relato de una alumna de 14 años.
La adolescente contó lo que estaba viviendo
Según consta en las actuaciones policiales, la menor se acercó a las autoridades del establecimiento y relató que había sido agredida físicamente por su propia madre.
Los hechos denunciados habrían ocurrido el 1 de septiembre durante la siesta, en el domicilio familiar, ubicado en una localidad rural del departamento Río Hondo.
La adolescente convivía allí con su madre y sus hermanos, todos menores de edad.
Ante la gravedad del relato, la directora decidió no dejar pasar la situación y realizó la presentación correspondiente para que interviniera la Justicia.
Medidas urgentes para proteger a los hermanos
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Las Termas, cuyo fiscal de turno, Dr. Gustavo Montenegro, dispuso una serie de medidas de protección para la adolescente y sus hermanos.
Entre ellas, se notificó a la madre una prohibición de acercamiento, mientras avanza la investigación para determinar las circunstancias y responsabilidades en el caso.
Además, se resolvió que los menores quedaran temporalmente bajo el cuidado de su abuela materna, como medida destinada a garantizar su protección.
Una intervención que permitió poner fin al silencio
La investigación continúa bajo estricta reserva debido a que involucra a menores de edad. Mientras tanto, las autoridades buscan determinar el alcance de los episodios denunciados y garantizar que los niños permanezcan en un entorno seguro.
El caso vuelve a poner en evidencia la importancia de que las escuelas puedan convertirse en espacios de escucha y protección, especialmente cuando un menor encuentra allí la posibilidad de contar una situación de violencia que no se animaba a revelar en otro ámbito.



