Oro, un baño y un empleado de Aerolíneas: investigan una maniobra de contrabando hacia el Líbano

Dos ciudadanos sirios fueron detenidos en Ezeiza cuando intentaban viajar a Beirut. La PSA detectó una maniobra que también involucraría a un empleado de Aerolíneas Argentinas, a quien le secuestraron US$3.400.
Una investigación de la Justicia en lo Penal Económico intenta determinar cómo funcionaba una presunta maniobra de contrabando de oro desde la Argentina hacia Medio Oriente, en la que quedaron involucrados dos ciudadanos sirios y un empleado de Aerolíneas Argentinas.
El procedimiento se produjo el 13 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cuando agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectaron movimientos sospechosos de dos pasajeros que tenían previsto viajar hacia el Líbano.
Los principales imputados son Lina S. y Rakan A., ambos de nacionalidad siria, acusados de tentativa de contrabando y lavado de activos.
La maniobra que llamó la atención de la PSA
Según consta en el expediente judicial, los investigadores ya tenían identificados a los dos pasajeros debido a antecedentes de operaciones similares relacionadas con el traslado ilegal de oro hacia Medio Oriente.
Ambos habían atravesado los controles de seguridad y se dirigían hacia el sector de embarque. Rakan llevaba una cadena de oro alrededor del cuello, algo que por sí mismo no constituye un delito.
La situación cambió cuando el hombre ingresó a un baño ubicado en la zona de embarque. De acuerdo con la investigación, segundos después ingresó al mismo lugar un empleado de Aerolíneas Argentinas, vestido con indumentaria identificatoria de la compañía y utilizada habitualmente por personal de pista.
Los agentes observaron que el empleado permaneció dentro del baño y salió poco después que Rakan.
El trabajador fue identificado como Matías S., de 39 años y oriundo de la ciudad de Buenos Aires. La PSA decidió entonces profundizar el control y revisar nuevamente el equipaje de Rakan.
Encontraron cadenas de oro en una valija
En la nueva inspección apareció una bolsa negra que contenía varias cadenas de oro de peso significativo, según consta en la causa.
El procedimiento también alcanzó a Matías S., a quien los agentes encontraron US$3.400 entre sus pertenencias.
La investigación tomó otro giro cuando los policías solicitaron revisar los teléfonos celulares de los involucrados. Mientras analizaban el aparato de Rakan, comenzaron a ingresar llamadas.
Quien intentaba comunicarse era, precisamente, Lina S., la otra ciudadana siria investigada.
Los elementos reunidos durante el procedimiento llevaron a la Justicia a investigar si existió una coordinación entre los tres involucrados y cuál habría sido el destino final del oro.
Un viaje con destino final en Beirut
Rakan y Lina tenían pasajes de Turkish Airlines. El itinerario contemplaba un vuelo hacia Estambul, con conexión y destino final en Beirut, Líbano.
La ruta resulta llamativa para los investigadores porque los casos recientes de presunto contrabando de oro detectados en Ezeiza tuvieron como destino principalmente Dubai, uno de los grandes centros comerciales y financieros de Medio Oriente.
La Justicia intenta establecer ahora si el cargamento encontrado tenía efectivamente como destino Beirut y cuál era su origen.
La situación judicial de los dos sirios
El expediente está a cargo del Juzgado Penal Económico N° 2, que autorizó recientemente algunos pedidos realizados por las defensas.
Lina S., de 40 años, cuenta con documentación como migrante nacionalizada, pasaporte argentino y una inscripción ante ARCA vinculada a actividades de tratamiento de belleza.
La mujer había solicitado autorización para viajar a Damasco, Siria, donde, según explicó ante la Justicia, tenía previsto instalar un centro de estética.
El juez Pablo Yadarola autorizó el retiro de su pasaporte y el viaje, bajo determinadas condiciones. En caso de no regresar al país, se estableció una multa de $1 millón.
En cuanto a Rakan A., no posee pasaporte argentino. Su defensa había solicitado que recuperara la libertad y el pedido fue aceptado por el magistrado, aunque inicialmente se le impuso una prohibición de salir del país.
Posteriormente, la Justicia autorizó que viajara a Siria entre el 1° y el 30 de septiembre, con el argumento de que debía completar trámites vinculados con la adopción de una niña y la inscripción del nacimiento de su hijo.
Una ruta que hasta ahora apuntaba a Dubai
El caso adquiere especial interés porque se suma a otras investigaciones recientes sobre tráfico ilegal de oro desde la Argentina hacia Medio Oriente.
El mes pasado, una mujer cordobesa de 57 años y su hija, de 29, fueron condenadas después de haber sido detenidas en abril de 2025 con 1,5 kilos de oro en el Aeropuerto de Ezeiza. En aquella oportunidad, ambas estaban por abordar un vuelo de Ethiopian Airlines con destino a Dubai.
También existe otra investigación vinculada a esta ruta, en la que está procesado y detenido Alberto Julián C., un empresario y financista porteño de 57 años.
Ahora, la Justicia deberá determinar si el procedimiento de agosto constituye un nuevo caso dentro de esa red de operaciones y, fundamentalmente, qué papel habría desempeñado cada uno de los tres involucrados y cuál era el destino real del oro secuestrado.
Por el momento, se trata de una investigación en curso y la responsabilidad penal de los imputados deberá ser determinada por la Justicia.



