Repudian la suspensión de un torneo en homenaje a rugbiers desaparecidos en Tucumán
Esa provincia había sido elegida como sede, pero varios organismos oficiales les negaron hasta el mínimo apoyo porque la convocatoria contenía la palabra “desaparecido”. Entre los homenajeados había un rugbier santiagueño, secuestrado y asesinado por la Dictadura.

La Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia – Familiares de Detenidos Desaparecidos y ExPresos Políticos de Santiago del Estero expresó su más enérgico repudio ante la suspensión del 11° Torneo Nacional Homenaje a los Rugbiers Desaparecidos, que debía realizarse los días 16 y 17 de agosto en Bajo Hondo Rugby Club, en la provincia de Tucumán.
El encuentro se realiza desde hace once años con el objetivo de mantener viva la memoria de 178 rugbiers desaparecidos o asesinados por el terrorismo de Estado. Este año, Tucumán había sido elegida como sede luego de una invitación del club anfitrión y de la posterior aceptación de la Secretaría de Estado del Deporte de esa provincia.
“Sin embargo, a pocos días de su realización, y cuando deportistas y familiares de otras provincias ya habían organizado y, en algunos casos, concretado sus viajes, comenzaron a retirarse los apoyos y no se garantizaron condiciones básicas para recibir a las delegaciones. De acuerdo con lo informado por los organizadores, cuatro planteles tucumanos convocados por Bajo Hondo Rugby Club desistieron de participar debido a la utilización de la palabra ‘Desaparecidos’ en el flyer oficial del torneo”, señaló la entidad.
“Esto es particularmente grave –se subrayó-. No estamos hablando de una denominación circunstancial: los desaparecidos son precisamente la razón de ser de este homenaje. Pretender ocultar, evitar o considerar inconveniente esa palabra significa desconocer el sentido mismo de una actividad que desde hace once años busca recuperar las historias de jóvenes deportistas víctimas del terrorismo de Estado”.
A esta situación se sumó la falta de respuestas institucionales para garantizar el alojamiento y la recepción de quienes viajaban desde otras provincias.
Los organizadores señalaron que solicitaron colaboración a la Secretaría de Estado del Deporte de Tucumán, al club que había aceptado ser sede, a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, a sectores de la Universidad Nacional de Tucumán y a la Comisión de Deportes de la Honorable Legislatura provincial, sin obtener las respuestas necesarias para sostener el encuentro.
“Particular preocupación nos genera que el pedido presentado ante la Comisión de Deportes de la Legislatura no haya obtenido respuesta. Esa comisión está presidida actualmente por el legislador Ricardo Bussi. Y este dato no puede analizarse al margen de nuestra historia: Ricardo Bussi es hijo de Antonio Domingo Bussi, quien tuvo un rol central en la represión en Tucumán, fue gobernador de facto durante la última dictadura y posteriormente fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad”, recordaron.
“También resulta difícil comprender –añadieron- que la municipalidad de San Miguel de Tucumán, ante un pedido formal de colaboración para un encuentro nacional, haya ofrecido —según denunciaron sus organizadores— únicamente una caja de turrones, argumentando que no podía brindar otro tipo de apoyo porque se trataba de una actividad que no había nacido del municipio”.
“No se trata solamente de que un torneo no haya podido realizarse. Se trata de deportistas y familiares que recorrieron cientos de kilómetros para rendir homenaje a personas secuestradas, asesinadas y desaparecidas por el terrorismo de Estado y que, a último momento, se encontraron sin las condiciones mínimas para ser recibidos”, cuestionaron.
Entre los 178 deportistas homenajeados se encuentra un santiagueño: Julio César “Lito” Salomón, joven rugbier secuestrado y desaparecido el 24 de marzo de 1976 en Santiago del Estero, el mismo día en que comenzó formalmente la dictadura más sangrienta de nuestra historia.
“Para nuestra provincia, por lo tanto, este homenaje también tiene un nombre, una historia y una ausencia que nos interpela directamente: Lito Salomón. A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, resulta inadmisible cualquier retroceso, silencio, indiferencia o intento de borrar o relativizar aquello que nuestro pueblo construyó durante décadas de lucha”, recalcaron. Y reafirmaron que “la Memoria, la Verdad y la Justicia no son consignas partidarias ni pertenecen a un sector político. Constituyen pilares fundamentales de la democracia argentina y una responsabilidad colectiva que compromete especialmente a las instituciones del Estado”.
“Desde Santiago del Estero expresamos nuestra solidaridad con quienes sostienen desde hace once años este torneo, con las jugadoras y jugadores, familiares, dirigentes y representantes de los equipos que viajaron hasta Tucumán y con todos aquellos que continúan poniendo el cuerpo para que las historias de estos 178 jóvenes no sean olvidadas. Podrán suspender un torneo. Podrán retirar apoyos. Podrán intentar evitar la palabra ‘desaparecidos’. Lo que no podrán hacer es suspender la memoria”, finalizó la asociación.



