Fidel Castro, 100 años después: el hombre que cambió Cuba
Sobrevivió a 11 presidentes de Estados Unidos, quienes, con mayor o menor intensidad, ansiaron verlo muerto o derrocado.

Cuba rememora el centenario del nacimiento de Fidel Castro en medio de una profunda parálisis energética y económica que golpea de lleno la vida cotidiana de la isla.
Hoy cumpliría 100 años. Nació el 13 de agosto de 1926, en Birán y en una finca del este de Cuba, en la hoy provincia de Holguín. Era hijo de un emigrante gallego convertido en terrateniente en aquella tierra entonces pródiga y de una campesina cubana, Lina Ruz. Usó siempre sus dos apellidos, Castro Ruz, pero pasó a la historia con la rotunda brevedad de su nombre: Fidel.
Castro fijó una identidad a su país, le implantó el orgullo, de alguna manera le dictó una historia y durante varios años lo mantuvo sin índices de mortalidad infantil y con una educación que no se podía comparar con el treinta por ciento de analfabetismo que tenía Cuba cuando tomó el poder por asalto en 1959.
Sobrevivió a 11 presidentes de Estados Unidos, quienes, con mayor o menor intensidad, ansiaron verlo muerto o derrocado, y que impulsaron, sostuvieron, financiaron, idearon o toleraron un sinfín de atentados contra su vida que encararon la CIA, la Mafia estadounidense o los exiliados cubanos solos, a dúo o en criminal alianza.

Legado y realidad
Mientras el gobierno de Miguel Díaz-Canel intenta aferrarse al legado ideológico del histórico líder revolucionario para apaciguar el descontento popular, la población enfrenta apagones que superan las treinta horas continuas y una paulatina degradación de los servicios básicos de salud y educación, según escribió sobre su presente, el periodista Marcelo Izquierdo para TN.
La actual coyuntura está severamente condicionada por el endurecimiento de las medidas del presidente estadounidense Donald Trump, cuyo bloqueo petrolero total ha conducido al país a una severa crisis de abastecimiento energético e industrial.
En este contexto de asfixia externa y ante el persistente embargo que rige desde 1961, el ejecutivo cubano se ha visto obligado a impulsar reformas de corte mercantil que el propio Castro rechazó en su momento, buscando oxígeno financiero sin flexibilizar el control político institucional.

Fidel y Cuba ejercieron una enorme fascinación e influencia en la izquierda de América Latina que vio en ambos un camino hacia el socialismo
Sin la presencia omnipresente de la figura tutelar de Fidel Castro, la sociedad civil evidencia una marcada brecha generacional sobre su memoria histórica. Aunque sectores de la tercera edad aún apelan a la nostalgia de su gestión para contrastarla con el presente, la juventud encabeza cacerolazos y jornadas de protesta, al tiempo que busca vías de emigración pese a las crecientes restricciones internacionales.
El intento de la propaganda estatal por mantener viva la devoción hacia el fallecido mandatario tropieza con el desgaste acumulado de la población frente al deterioro acelerado de las condiciones de vida.
Lo cierto es que a pesar de los distintos puntos de vista sobre su legado, Cuba celebra el natalicio del histórico dirigente con una serie de actos, congresos y homenajes que destacan la resistencia frente al bloqueo estadounidense.
Hoy su centenario no sólo invita a recordar a un dirigente político. También obliga a reflexionar sobre una época marcada por revoluciones, conflictos ideológicos, aspiraciones de justicia social y profundas transformaciones geopolíticas. Una época de la que Fidel Castro fue, para bien o para mal, uno de sus protagonistas indispensables.




