Cómo correr en los días de frío y evitar lesiones durante el entrenamiento
El frío no frena al running: consejos para entrenar de manera segura en Santiago del Estero.

Cuando llega el frío, como ocurre en estos días en Santiago del Estero, muchas personas dudan en salir a correr por las bajas temperaturas. Sin embargo, con algunos cuidados es posible mantener la rutina y reducir el riesgo de lesiones.
Correr durante el invierno puede aportar beneficios para la salud física y mental. La clave está en adaptar los horarios, utilizar ropa adecuada y realizar un buen calentamiento antes de comenzar la actividad.
¿Cuál es el mejor momento para correr?
Las primeras horas después del amanecer y el mediodía suelen ser buenas opciones para correr con bajas temperaturas. En esos momentos puede haber menos viento y la presencia del sol ayuda a mejorar la sensación térmica.
De todos modos, antes de salir es importante revisar las condiciones climáticas y elegir horarios con buena visibilidad, especialmente durante los días de menor cantidad de luz solar.
Ropa adecuada y protección
Vestirse en capas permite regular mejor la temperatura corporal. La primera capa debe ser transpirable, mientras que las siguientes deben aportar abrigo y proteger del viento o la humedad.
También es importante utilizar guantes, gorro y protección para el cuello, ya que las extremidades pueden perder calor rápidamente durante la exposición a bajas temperaturas.
Atención al terreno y al calzado
Antes de comenzar la actividad hay que observar las condiciones del terreno. Las superficies húmedas o resbaladizas pueden aumentar el riesgo de caídas, por lo que es fundamental utilizar zapatillas con buen soporte y tracción.
Si las condiciones del terreno son inseguras, una alternativa es trasladar el entrenamiento a un espacio cerrado hasta que mejore el clima.
El calentamiento, una de las claves
El frío puede favorecer la rigidez muscular, por lo que realizar un calentamiento dinámico antes de correr resulta fundamental. Trote suave, movilidad articular y ejercicios dinámicos ayudan a preparar progresivamente el cuerpo.
Además, aunque las bajas temperaturas reduzcan la sensación de sed, es necesario mantener una buena hidratación antes, durante y después del entrenamiento.
Con estos cuidados, correr durante los meses fríos puede mantenerse como parte de una rutina saludable, siempre adaptando la intensidad y duración del ejercicio a las condiciones climáticas y al estado físico de cada persona.



