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Ciberestafas a adultos mayores: cuáles son las más comunes y cómo protegerse según expertos

Correos y mensajes que suplantan bancos, ofertas imposibles en redes sociales y presiones telefónicas buscan robar datos o dinero.

El uso de tecnología se ha vuelto cotidiano para todas las generaciones, pero los adultos mayores enfrentan riesgos particulares al navegar en el entorno digital. Según datos del FBI y el Internet Crime Complaint Center (IC3), solo en Estados Unidos, más de 88 mil personas mayores de 60 años sufrieron fraudes en línea que generaron pérdidas superiores a 3.100 millones de dólares.

Expertos en ciberseguridad, como los de la compañía Eset, han advertido que el desconocimiento de ciertas amenazas y la falta de experiencia con herramientas digitales convierten a este grupo en objetivo frecuente de delincuentes informáticos.

Identificar las estafas más habituales y adoptar medidas preventivas resulta fundamental para protegerse y disfrutar de la tecnología con confianza. Promover la educación digital y la concienciación es clave para que los adultos mayores puedan navegar con mayor seguridad y evitar caer en trampas comunes.

Cuáles son las ciberestafas más frecuentes entre adultos mayores

1. Phishing o fraudes por correo electrónico

Este tipo de estafa busca engañar a la víctima para que haga clic en enlaces maliciosos o descargue archivos infectados. Los mensajes suelen simular ser comunicaciones de bancos, organismos oficiales o empresas conocidas, e intentan generar emociones fuertes, como alegría por un premio falso o miedo ante una supuesta deuda.

El phishing también puede llegar por SMS, WhatsApp o redes sociales, y muchas veces solicita información confidencial o induce a realizar acciones inmediatas.

Nunca proporcionar datos personales ni bancarios desde enlaces recibidos por correo o mensajería. Verificar siempre la identidad del remitente y la autenticidad del mensaje antes de actuar.

2. Llamadas telefónicas fraudulentas

Los estafadores se hacen pasar por técnicos, empleados de bancos o incluso familiares en apuros. El objetivo es obtener datos privados o transferencias de dinero bajo presión emocional.

La recomendación es mantener la calma, no brindar información y siempre corroborar la identidad del interlocutor con una llamada directa a la entidad o la persona involucrada.

3. Engaños en redes sociales y sitios web falsos

Ofertas demasiado tentadoras, perfiles fraudulentos y enlaces dudosos abundan en buscadores y redes sociales. Los ciberdelincuentes clonan páginas de marcas, crean marketplaces falsos o suplantan identidades para ofrecer productos a precios irrisorios, solicitando pagos anticipados que nunca se concretan en una entrega real.

Consejo: Validar la identidad de los perfiles y páginas, verificar la cantidad de seguidores y la actividad, y analizar los comentarios de otros usuarios antes de concretar compras o compartir información.

4. Secuestro de cuentas

El uso de la misma contraseña en varios servicios facilita que, si un atacante accede a una cuenta, pueda comprometer otras con la misma clave. Los expertos recomiendan crear contraseñas únicas y robustas, almacenarlas en gestores como KeePass y activar la autenticación en dos pasos siempre que sea posible.

5. Estafas con códigos QR

El uso generalizado de códigos QR para pagos, menús y contactos también implica riesgos. Los delincuentes pueden crear códigos que redirigen a sitios falsos o instalan malware. Antes de escanear un QR, es importante asegurarse de su procedencia y evitar aquellos de origen desconocido.

Buenas prácticas para prevenir estafas digitales

-No compartir información sensible: Nunca brindar datos bancarios, contraseñas o información personal por teléfono, correo o redes sociales sin verificar la identidad del solicitante.
-Mantener dispositivos actualizados: Instalar las últimas versiones de sistemas operativos y aplicaciones reduce vulnerabilidades.
-Utilizar contraseñas seguras: Combinar letras, números y símbolos y no repetir la misma contraseña en varios servicios.
Activar el doble factor de autenticación (2FA): Añade una capa extra de seguridad en correos, bancos y redes sociales.
-Evitar enlaces sospechosos: No hacer clic en links de origen dudoso ni descargar archivos de remitentes desconocidos.
-Instalar software de seguridad: Usar antivirus actualizado y realizar análisis periódicos de los dispositivos.
-Desconfiar de redes WiFi públicas: No realizar transacciones bancarias ni acceder a información sensible en conexiones abiertas.

La educación tecnológica y el acompañamiento son fundamentales. -Expertos en ciberseguridad sugieren involucrarse activamente en la configuración de los dispositivos de los adultos mayores, enseñarles cómo identificar riesgos y crear un entorno de confianza donde puedan consultar dudas sin miedo ni vergüenza.

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