“Un imperio de dinero, sexo y manipulación”: avanza la causa contra la Escuela de Yoga de Buenos Aires

La investigación judicial sobre la denominada Escuela de Yoga de Buenos Aires continúa revelando detalles de una presunta organización donde el dinero, el control psicológico y la explotación sexual habrían funcionado bajo una estructura con apariencia espiritual.
En las últimas horas, la jueza María Romilda Servini procesó a Marcelo Guerra Perkowicz —hijo adoptivo de Juan Perkowicz, señalado como líder de la organización—, junto a María Beatriz Bugari y el músico Mariano Krawczyk, acusados de integrar una asociación ilícita vinculada a trata de personas agravada y lavado de activos.
Según la causa, la estructura habría operado durante años mediante un sistema de captación y sometimiento de víctimas, combinando prácticas de manipulación emocional con supuestos servicios sexuales VIP y movimientos millonarios de dinero.
Uno de los puntos que más llamó la atención en el expediente fue la existencia de un ambicioso objetivo económico impulsado por la organización, acompañado de un esquema que definían internamente como “gatos especializados en hacerte feliz”, frase utilizada para describir parte del funcionamiento de la red investigada.
La causa, que comenzó a tomar forma a partir de denuncias realizadas en 2021, fue investigada durante cinco años por el juzgado de Ariel Lijo antes de pasar a manos de Servini. Los investigadores sospechan que parte del dinero obtenido era enviado a Estados Unidos, donde el grupo tendría conexiones en ciudades como Nueva York y Chicago, además de operaciones inmobiliarias en Argentina para blanquear fondos.
El procesamiento dictado por la magistrada quedó plasmado en un fallo de 491 páginas y contempla embargos millonarios. En el caso de Marcelo Guerra Perkowicz, el monto fijado asciende a $1200 millones.
La investigación continúa y busca determinar el alcance total de la organización, así como la cantidad de víctimas y el circuito financiero utilizado.



