Condenan a Escobar por el asalto a Canllo y ordenan investigar otros posibles involucrados
Los jueces dispusieron que se envíen a fiscalía los entrecruzamientos de llamadas para determinar otros implicados que hasta ahora no fueron investigados por el atraco.

Adriel Shlwiman Escobar recibió este jueves una condena de 7 años y 6 meses por el millonario asalto al empresario Daniel Canllo, pero el tribunal también dispuso que se envíen pericias telefónicas a la fiscalía, para establecer si hubo otros involucrados que hasta ahora no fueron investigados.
La fiscalía, a cargo de Eugenia Callegaris y Celia Mussi, había requerido una pena de 12 años contra Escobar, por el atraco cometido el 10 de mayo de 2022, en las oficinas de la empresa de perforaciones, situada en Belgrano casi Solís. Entre moneda nacional y extranjera, se calcula que el perjuicio fue de $60 millones, de los cuales se recuperó sólo una parte: unos U$S10.700 y $9 millones.

Escobar fue a juicio en soledad, ya que a principios de año no aceptó el abreviado, en una decisión de último momento, pese a que había firmado el acuerdo de las partes. Por eso es que no llegaron a este proceso los coimputados Bruno Misael Herrera (31), del B° Mariano Moreno; Lucas Soria (36), del B° Siglo XIX; Gastón Maximiliano “Boga” Soria (el “cerebro”), 33, del B° 750 Viviendas; y el cordobés, José Alberto Miranda. Todos recibieron penas de entre 7 y 8 años.
Otro detalle saliente de la sentencia es que los jueces resolvieron que se envíen las pericias de entrecruzamientos telefónicos de los condenados con otras personas, para investigar si habría más implicados en el asalto que hasta ahora no rindieron cuentas ante la Justicia. Esa medida había sido solicitada por el querellante Gabriel Coronel Chalfón, quien intervino en representación de Canllo.

En ese sentido, sostuvo que el condenado Gastón Soria reconoció haber mantenido numerosos llamados con un abogado local antes y después del golpe, por lo que habría buscado un “respaldo legal”. Soria realizaba trabajos esporádidos para Canllo y esa tarde, cuando se encontraba en una obra en Parque Norte se comunicó con ese letrado y luego destruyó su teléfono, antes de volver a las oficinas para colaborar con los autores del robo a mano armada.



