De qué murió Brandon Clarke, figura de Memphis Grizzlies, a los 29 años
La franquicia confirmó el fallecimiento del ala-pívot canadiense, una de las piezas más queridas del equipo, y generó un fuerte impacto en el mundo del básquet.

Brandon Clarke murió este lunes en el Valle de San Fernando, California, a los 29 años, en un hecho que las autoridades investigan como una posible sobredosis. El alero de los Memphis Grizzlies, uno de los miembros de mayor antigüedad de la franquicia, fue declarado muerto en el lugar por los paramédicos del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD) que respondieron a una llamada de emergencia médica cerca de las 17:00.
Según informó NBC Los Angeles, dentro de la vivienda donde se hospedaba el jugador se hallaron utensilios relacionados con el consumo de drogas, dato que orientó la investigación hacia una posible sobredosis. Clarke se encontraba en la ciudad durante el receso de temporada, alojado con un amigo de la universidad, de acuerdo con lo que reportó TMZ Sports.
El medio estadounidense también habló con el barbero que le cortó el cabello el viernes anterior a su muerte, quien describió al basquetbolista como alguien visiblemente tranquilo y de buen ánimo. Durante ese encuentro, ambos vieron juntos el partido de playoffs entre los San Antonio Spurs y los Minnesota Timberwolves.
La muerte del jugador llegó pocas semanas después de un arresto que había generado revuelo. El 1 de abril, Clarke fue detenido en Arkansas y enfrentó cuatro cargos: adelantamiento indebido, posesión de sustancias controladas, fuga en vehículo y tráfico de sustancias controladas, según documentos judiciales citados por The Memphis Commercial Appeal y recogidos por Univision.
De acuerdo con esos registros, el jugador alcanzó velocidades superiores a 160 kilómetros por hora (100 millas por hora) durante la persecución policial y llevaba consigo más de 230 gramos de kratom, un extracto herbal derivado de un árbol originario del sudeste asiático que Arkansas clasifica como sustancia controlada de Lista 1.
El kratom es un extracto derivado de las hojas del árbol Mitragyna speciosa y se lo conoce también como thang o ketumobiak. Sus hojas contienen dos compuestos psicoactivos principales -la mitragynina y la 7-hidroximitragynina- que actúan sobre los mismos receptores cerebrales que los opioides.
A dosis bajas produce efectos estimulantes: mayor alerta, energía y locuacidad. A dosis altas, actúa como sedante y puede generar alucinaciones, delirios y confusión. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió públicamente contra su consumo por el riesgo de daño hepático, convulsiones y trastornos por uso de sustancias, y la Agencia Antidrogas (DEA) lo clasifica como “droga de preocupación”.



