Alerta por endeudamiento: la morosidad de familias se cuadruplicó y alcanzó niveles récord
En un año, los créditos en situación irregular pasaron del 2,9% al 11,2%. Los préstamos personales y las tarjetas lideran el deterioro, según datos del Banco Central.

La morosidad en los créditos otorgados a familias registró un fuerte salto en el último año y encendió señales de alerta en el sistema financiero. Según el último informe del Banco Central de la República Argentina, la proporción de préstamos en situación irregular para personas físicas pasó del 2,94% en febrero de 2025 al 11,2% en el mismo mes de 2026, alcanzando su nivel más alto en más de dos décadas.
El deterioro también se refleja en el conjunto del sistema: la morosidad del crédito al sector privado llegó al 6,7% en febrero, con subas tanto mensuales como interanuales. En el caso de las familias, el incremento fue sostenido y ya acumula 16 meses consecutivos en alza.
Entre las líneas más comprometidas, los préstamos personales encabezan el ranking, con un 13,8% de irregularidad. Le siguen las tarjetas de crédito (11,6%) y los préstamos prendarios (6,8%), mientras que los créditos hipotecarios se mantienen en niveles más bajos, con un 1,4%.
Desde distintas consultoras advierten que este fenómeno refleja tensiones en la economía real. Aunque se registran niveles elevados de actividad y consumo, amplios sectores enfrentan dificultades para sostener sus compromisos financieros.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, consideró que la situación es transitoria y la vinculó con la suba previa de tasas. “Es clave que siga bajando la inflación y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando”, sostuvo recientemente.
En el segmento empresarial, la morosidad también creció, aunque de manera más moderada: alcanzó el 2,9% en febrero, todavía muy por debajo de los niveles registrados en los créditos a familias.
A pesar del aumento en los incumplimientos, el sistema financiero mantiene niveles de cobertura elevados. Las previsiones representan el 90% de la cartera irregular, lo que permite amortiguar el impacto del deterioro crediticio.



