Memoria viva de Malvinas: Gendarmería emocionó a estudiantes con la historia del Escuadrón Alacrán
Gendarmería Nacional llevó adelante un ciclo de charlas en escuelas de Capital y La Banda, donde historia, memoria y reflexión se unieron para acercar la gesta de Malvinas a las nuevas generaciones.

En un emotivo despliegue de memoria y patriotismo, el Centro Educativo de Perfeccionamiento Específico “Santiago del Estero” de Gendarmería Nacional desarrolló un ciclo de charlas en diversas escuelas secundarias de la Capital y La Banda, con el objetivo de acercar a los jóvenes la historia del Escuadrón Alacrán durante la Guerra de Malvinas.
La iniciativa fue impulsada por oficiales cursantes en el marco de un proyecto de extensión universitaria del IUGNA, titulado “Los héroes solo mueren cuando se los olvida: Participación del Escuadrón Alacrán en la Gesta de Malvinas”. La propuesta buscó fortalecer el vínculo entre la juventud y la memoria viva de quienes protagonizaron el conflicto en el Atlántico Sur.
Las jornadas comenzaron con una revisión histórica que recorrió desde el descubrimiento de las islas y las disputas de soberanía entre potencias europeas, hasta el desembarco argentino en 1982 y el proceso de posguerra, marcado por la desmalvinización que atravesaron los excombatientes.
En ese marco, los disertantes explicaron la transformación de la Compañía de Tropas Especiales 601 en el Escuadrón Alacrán, detallando las misiones de alto riesgo que asumieron en el archipiélago y su rol dentro del conflicto.
Uno de los momentos más significativos fue el relato del bautismo de fuego y el despliegue en combate, que permitió a los estudiantes dimensionar el compromiso de los gendarmes. La emoción se profundizó con la lectura de la carta del sargento ayudante Ramón Gumercindo Acosta a su hijo, un testimonio cargado de amor y entrega que generó una fuerte reflexión colectiva.
Como parte de la propuesta, los alumnos participaron en una actividad interactiva en la que expresaron sus ideas sobre el amor a la patria, transformando el aprendizaje en una experiencia personal y compartida.
El cierre de cada encuentro estuvo marcado por un momento simbólico: el ingreso de la réplica de la bandera de guerra del Escuadrón Alacrán. La historia del subalférez Aranda, quien logró preservar la enseña ocultándola entre sus ropas para traerla de regreso al continente, aportó un mensaje final de dignidad y esperanza.
Con un reconocimiento a los veteranos y a los caídos, el ciclo reafirmó el compromiso del Centro Educativo y el IUGNA con la construcción y preservación de la memoria nacional, buscando que el legado de Malvinas continúe vivo en las nuevas generaciones.



