Menopausia: más de 1.200 millones de mujeres la sufren en el mundo
La información, la prevención y el bienestar en una nueva etapa en la vida de una mujer.

La menopausia sigue rodeada de mitos y silencio, sin embargo, es una transición biológica natural y no es una enfermedad, sino que es el cierre de la etapa reproductiva y el inicio de un nuevo momento vital que merece información clara y acompañamiento médico.
“La menopausia se diagnostica cuando la menstruación desaparece durante 12 meses consecutivos en mujeres mayores de 45 años. Ocurre porque los ovarios dejan de producir óvulos y disminuyen hormonas como el estrógeno y la progesterona”, señaló la Dra. Valeria Valko, según un informe que publicó la Agencia Noticias Argentinas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), proyecta que la menopausia alcanzaría a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, mientras que, en el caso de la Argentina, se estima que cerca de 5 millones de mujeres están atravesando esta etapa de sus vidas.
En relación a los síntomas, pueden ser muy distintos en cada mujer: sofocos, sudoración nocturna, trastornos del sueño, cambios en el ánimo, sequedad vaginal o alteraciones en la libido son frecuentes. Aunque muchas veces se minimizan, no deben naturalizarse, ya que, tienen tratamiento y pueden mejorar.
De todas maneras, la menopausia no se limita a los sofocos ni a los trastornos del sueño, sino que la baja de estrógenos impacta en todo el organismo, se modifica el perfil cardiovascular, aumenta el riesgo de osteoporosis y pueden aparecer cambios emocionales, por lo cual, en esta etapa es fundamental reforzar controles médicos y fomentar hábitos saludables.
La Dra. Valko recomienda “alimentación equilibrada, ejercicio de fuerza y actividad aeróbica regular que ayudan a proteger los huesos y el corazón, evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y sostener chequeos médicos periódicos también marca la diferencia”.
“Hoy existen múltiples opciones terapéuticas, desde tratamientos hormonales -cuando están indicados- hasta alternativas no hormonales y terapias locales. La decisión siempre debe ser personalizada”, dijo la ginecóloga.
Finalmente, explicó: “Con información confiable y acompañamiento profesional, la menopausia puede vivirse con bienestar. No es el fin de nada: es una nueva etapa que merece ser transitada con salud y calidad de vida”.



