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Víctor Hugo: “El paro del fútbol es contra una banda descontrolada de delincuencia mediática”

En su editorial de Radio 750, el conductor y periodista lanzó fuertes críticas a la persecución política y judicial hacia el “Chiqui” Tapia.

Si la mafia de Clarín consigue disimular que los que pusieron presa a CFK y la tienen proscrita son ellos, imaginen lo sencillo que es desviar la atención con el paro del fútbol.

Los dirigentes se unieron (aunque no pueden decirlo de esa manera) contra el ataque demencial del gangsteril grupo económico. Sintieron que todos estaban incluidos en la operación “cien tapas”: cien tapas de Clarín y cien de La Nación, empujando al descrédito a todos los dirigentes. Porque si Tapia fuese culpable de algo, todos lo serían.

Clarín se encerró solo porque creyó que con cinco o diez tapas podía hacer saltar a Tapia. Porque Tapia y la AFA le quitaron el fútbol de la B. Más que el negocio, le importó la afrenta. Eso lo supo Clarín a finales de noviembre. En diciembre empezó, todos los días, en los 300 canales, en el papel y en la web, a destruir a Tapia. Y no pudo parar, porque los Frankenstein no pueden frenar a su propio monstruo.

Machacó de una manera que dio miedo y risa. Un espanto de mafia a la vista que terminó con el paro del fútbol. Ahora habla del apriete de quienes se están defendiendo. Y sale a la cacería del gobernador Zamora, de Massa y de otras seis personas a las que les avisa que no va a perdonar.

La gente de Magnetto supone que ellos están detrás de la decisión, porque no se animan a admitir que todos los dirigentes se indignaron ante tanta mentira. Clarín pedía que los dirigentes traicionaran y le salió al revés: los unió. Y todos tomaron esta decisión. ¿Qué quiere decir? Todos son abogados, contadores o tienen a esos profesionales cerca. Si Tapia estuviese en algo oscuro, no podrían ignorarlo.

Testigos del “crimen” de Clarín, decidieron actuar con un paro, que es la forma de responder al hampa mediática. “Caramba —dijo Clarín—, tengo presa a Cristina y no puedo con Tapia”. Ahí fue que enloqueció.

El mero hecho de titular sobre AFA siempre con la palabra “corrupción”, que le sirvió para destruir el país en 2015, significó un avance durísimo sobre las personas que integran la asociación. La última fue la del juez Amarante, que le prohibió a Tapia la salida del país.

Hoy Clarín pone que, para salir —porque Tapia saldrá lo más campante, como debe ser—, tiene una fianza de tres mil dólares. Clarín pone cinco millones de pesos porque suena más fuerte. Pero el hombre al que han acusado de desfalcos por 740 millones de dólares y 19 mil millones de pesos sale del país por tres mil dólares. Una prueba del disparate del juez Amarante en su afán de ofrecerle un título vendedor a Clarín.

Clarín puso a pelear por su dignidad a mucha gente. Atacó a quienes ofrecieron muchas felicidades al fútbol argentino, cuando lo único que ha hecho Clarín es extorsionarlo y robarlo. Tapia puede vivir cien vidas y, si fuera el peor de los deshonestos, no podría robarle al fútbol lo que Clarín le afanó a los clubes, a los dirigentes, a los jugadores y a los otros medios desde 1992.

Lo de ARCA es un eufemismo. AFA va, aclara los puntos y se termina la historia.

El paro del fútbol es contra una banda descontrolada de delincuencia mediática que asola la Argentina en medio de una cobardía generalizada. Los días de marzo, los días sin fútbol, deberían servir para plantearse hasta cuándo la gente decente piensa vivir aterrorizada por Magnetto y su cúpula.

AFA se animó a decir que no.

Fuente: Página 12

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