Rusia niega haber envenenado a un opositor en prisión: “Esta tontería sobre una rana”
Cinco gobiernos europeos difundieron un informe que atribuye la muerte del opositor a una toxina poco común, mientras Moscú denuncia una maniobra política y propagandística.

El Kremlin calificó este lunes de “infundadas” las acusaciones de un informe de cinco países europeos que asegura que el opositor Alexei Navalny murió envenenado por una “toxina rara” cuando estaba en una prisión rusa, hace exactamente dos años.
El activista anticorrupción, que se opuso durante años al presidente ruso Vladimir Putin y a la ofensiva contra Ucrania lanzada en 2022, falleció en prisión el 16 de febrero de 2024, a los 47 años, un mes antes de que Putin fuera reelegido por mayoría aplastante en unas elecciones que, según los países occidentales, no fueron ni libres ni justas.
Gran Bretaña, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos acusaron a Moscú de haberlo “envenenado”, según las conclusiones de una investigación publicadas el sábado.
“Naturalmente, no aceptamos tales acusaciones. No estamos de acuerdo con ellas. Las consideramos sesgadas e infundadas”, dijo a los periodistas el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, en una rueda de prensa telefónica con presencia de AFP.
El gobierno ruso, que ha negado reiteradamente cualquier responsabilidad por la muerte de Navalny, desestimó las últimas acusaciones como “un engaño propagandístico occidental”, según la agencia de noticias estatal rusa TASS, mientras que la embajada rusa en Londres declaró: “Hay que preguntarse qué clase de persona se creería esta tontería sobre una rana”.
El gobierno británico sostuvo el sábado que el presunto envenenamiento encaja en “un patrón de comportamiento alarmante” por parte de Moscú. En ese sentido, recordó la investigación pública realizada en el Reino Unido sobre el ataque contra el exespía ruso Sergei Skripal en 2018, que el año pasado concluyó que el presidente Vladimir Putin probablemente ordenó el uso del agente nervioso Novichok.
“Cuando se disponga de los resultados de las pruebas y se revelen las fórmulas de las sustancias, haremos los comentarios correspondientes”, declaró la vocera del ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, a TASS. “Hasta entonces, todas estas afirmaciones son mera propaganda destinada a desviar la atención de los urgentes asuntos occidentales”, aseguró a la agencia de noticias.
El gobierno británico se negó a hacer comentarios a una consulta de Reuters sobre cómo se obtuvieron las muestras del cuerpo de Navalny o dónde se analizaron. La ministra de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, declaró a la prensa que “científicos del Reino Unido trabajaron con nuestros socios europeos para esclarecer la verdad” sobre la muerte de Navalny.
Mientras tanto, la madre del opositor fallecido se congregó ese lunes junto a otras personas frente al cementerio de Borísov, en Moscú, donde está enterrado su hijo y exigió “justicia”. Decenas de personas la acompañaban para recordar a Navalny con motivo del primer aniversario de su muerte.



