Quién es Cilia Flores, la esposa de Maduro y “primera combatiente” del chavismo
La llaman “primera combatiente” y lleva más de 30 años como pareja del actual mandatario capturado.

“Cilita”, como la llama el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lleva más de una década como primera dama —aunque en la jerga oficial del chavismo la llaman “primera combatiente”— y más de 30 años como pareja del actual mandatario, en los cuales construyó su propio capital político hasta ser considerada una de las mujeres más poderosas de Venezuela.
La secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, informó en X que “Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York. Nicolás Maduro ha sido imputado por conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.
Su perfil
Cilia Flores, nacida en 1956 en la localidad de Tinaquillo, estado Cojedes, en el centro de Venezuela, creció en barriadas del oeste de Caracas. A Maduro, quien con frecuencia resalta su origen humilde, lo conoció en los inicios del chavismo. Ella, abogada especialista en derecho laboral y penal, asistía legalmente a Hugo Chávez y a otros militares que intentaron derrocar al entonces presidente Carlos Andrés Pérez en 1992. Maduro, por su parte, también hacía campaña por la liberación de Chávez y estaba en el equipo de seguridad del teniente coronel.
“En esa travesía por la liberación de Chávez andábamos en actividades en la calle. Yo siempre recuerdo de una asamblea en Catia y cuando un muchacho pide la palabra, habló y me quedé mirando. Dije ‘qué inteligente’”, recordó Flores en noviembre de 2023, en la primera emisión del podcast de Maduro.
Desde entonces no se separaron, pero Flores tejió su propio recorrido político. Fue elegida en 2000 para su primer período como diputada de la Asamblea Nacional. Volvió a obtener un escaño en 2005 y un año después fue la primera mujer en presidir el Parlamento, sucediendo justamente a Maduro, quien pasó a ser el ministro de Relaciones Exteriores de Chávez.
Bajo su mandato, prohibió la entrada a los periodistas al hemiciclo de sesiones. Además, fue señalada por contratar a decenas de familiares como empleados en el Congreso. En una entrevista con el periódico español La Vanguardia, respondió que la denuncia nunca se formalizó y que se trató de una campaña de desprestigio, pero confirmó contrataciones: “Sí ingresó mi familia por cualidades propias, me siento orgullosa y defenderé su trabajo las veces que haga falta”.
Entre 2009 y 2011 también fue la segunda vicepresidenta del Partido Socialista Unido de Venezuela, entonces liderado por Chávez, quien en 2012 designó a Flores procuradora general de la República.
Junto a Maduro, quien ya era vicepresidente, visitó a Chávez en Cuba en sus últimos meses de vida. “Hija de Chávez”, decía su perfil de Twitter cuando lo abrió en 2015, aunque unos años después lo cambió por “chavista”.
Flores y Maduro, que se conocieron tras el “por ahora” de Chávez, todavía no se habían dado el “para siempre”.
Se casaron en julio de 2013, luego de dos décadas de relación y poco tiempo después de la victoria en las elecciones presidenciales frente al entonces candidato opositor Henrique Capriles.

Sancionada y con sobrinos condenados en EE.UU.
Con menores apariciones una vez iniciado el Gobierno de Maduro, Flores casi se limitó a uno de los numerosos programas radiales que han tenido las figuras del oficialismo, con el título “Con Cilia en familia”.
Pero su nombre volvió a los titulares cuando en 2015 dos de sus sobrinos fueron detenidos por agentes encubiertos de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en Haití, bajo acusaciones de narcotráfico. Flores calificó ese hecho de secuestro, pero ambos fueron enjuiciados y condenados en Nueva York a 18 años de cárcel por conspirar para importar cocaína a EE.UU. En 2022, fueron liberados en un intercambio de prisioneros entre Caracas y Washington.
También fue sancionada en 2018 por las autoridades de Canadá junto a otros 13 funcionarios, un día después que la OEA reportara que el Gobierno de Maduro había cometido delitos de lesa humanidad.
Unos meses después, también en 2018, se sumaron las sanciones del Departamento del Tesoro de EE.UU., que explicó en una nota de prensa que Maduro “se apoya en su círculo íntimo para mantenerse en el poder”. En respuesta, el mandatario declaró: “Si ustedes quieren atacarme, atáquenme a mí, no se metan con Cilia, no se metan con la familia, no sean cobardes. Su único delito, ser mi esposa”.
Fuente: CNN en Español



